¿Qué es una auditoría?

¿Qué es una auditoría de empresa?

La auditoría contable se basa en realizar un análisis formal de las cuentas que tiene una empresa por parte de una firma auditora externa con el propósito de comprobar que la contabilidad que presentan es coherente y genera confianza en la situación financiera de la organización que se encuentra auditada. La auditoría integral es un punto clave en la toma correcta de decisiones porque brinda un informe externo sobre la información más importante o relevante en los estados financieros para cumplir con los requerimientos en aspectos normativos.​

Los auditores deben revisar todos los recibos de la empresa y de sus clientes, además de entrevistar a trabajadores y clientes para identificar el o los indicadores de los diferentes tipos de fraude como pueden ser sobornos, comisiones ilegales, extorsión, robo, malversación, entre otros.

¿Por que hay que hacer auditoría?

Finalmente, en aquellas sociedades anónimas o limitadas que no tienen obligación de auditarse, los socios que tengan una participación superior al 5% pueden solicitar, al Registro Mercantil de su provincia, la realización de una auditoría. Con ello lograrán máxima transparencia y fiabilidad sobre su inversión.

¿Cuándo es una auditoría obligatoria?

La auditoria más habitual es la que se realiza, obligatoriamente, sobre las cuentas anuales de la sociedad y concluye, tras la revisión por parte de la firma de auditoría, con un informe que se manifiesta sobre dichas cuentas, recogiendo, razonablemente, la imagen fiel de la sociedad.

Contrariamente a lo que mucha gente piensa, el objetivo de una auditoria no es detectar fraudes -aunque en el transcurso del trabajo se pueden evidenciar-, sino que su pretensión es dar a los agentes sociales información sobre la corrección de la información contable que la entidad revisada está publicando.

¿Quién realiza la auditoría?

El informe de auditoría ha de ser firmado por un experto independiente, inscrito en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas (ROAC) del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC).

No puede ser auditor cualquiera. Ademas de poseer titulación universitaria previa, al ROAC se accede después de superar unas duras pruebas teóricas y prácticas sobre contabilidad, economía y algunas ramas del derecho. Además, debe certificar queposee experiencia profesional en una firma o despacho de auditoría por un periodo mínimo detres años.

Evidentemente, el auditor no trabaja solo, sino que dispone de un equipo de profesionales cualificados que, siguiendo la normativa establecida en la Ley de Auditoría, realiza el trabajo de campo.

¿Dónde puedo estudiar para se auditor?

Título universitario

El primer requisito para ser auditor es tener un título universitario. La carrera universitaria que más se ajusta al perfil de auditor es la de Administración y Dirección de Empresas.

Conocimientos avanzados

El profesional de las auditorías acompaña a las empresas para evitar deficiencias en las cuentas y optimizar los procesos contables.

Para ser auditor/a, tienes que estar al día. Para ellos, lo mejor es realizar cursos de contabilidad avanzada y financieros que actualicen tus conocimientos.

Si, por ejemplo, quieres dedicarte a la rama de auditoría ambiental, dada la importancia de la sostenibilidad en estos momentos, deberías realizar un máster específico que te permitiera especializarte en este sector.

Los idiomas son muy importantes, ya que las empresas están internacionalizadas y mucha de la documentación que debe ser analizada puede que esté en el idioma local.

Auditor de cuentas

En caso de querer ser auditor de cuentas en España, tienes que:

  • estar registrado en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas(ROAC) y en el ICAC (Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas).
  • seguir cursos teóricos homologadospor el ICAC para el acceso al ROAC y presentarte al examen del ICAC;
  • obtener la correspondiente autorización del ICACsuperando las pruebas convocadas por el Ministerio de Economía en el Boletín Oficial del Estado.

El examen tiene dos partes:

  • Examen teórico: Su objetivo es constatar el nivel de conocimientos teóricos alcanzados respecto a las materias que se consideran necesarias para ejercer como auditor de cuentas. Una vez que apruebes esta parte, podrás presentarte a la segunda fase.
  • Examen práctico: Esta fase del examen verifica la capacidad de los aspirantes para aplicar los conocimientos teóricos a la práctica de la actividad de auditoría de cuentas.

En definitiva, la profesión de auditor es una de las más demandadas en España y precisa de una formación muy específica. Así que, ahora que sabes qué tienes que estudiar para ser auditor, sólo te queda ponerte manos a la obra. ¡Mucho ánimo!

Con y sin salvedades

Auditoría para el mejoramiento de la calidad

ARTÍCULO 32.- AUDITORÍA PARA EL MEJORAMIENTO DE LA CALIDAD DE LA ATENCIÓN DE SALUD. Los programas de auditoria deberán ser concordantes con la intencionalidad de los estándares de acreditación y superiores a los que se determinan como básicos en el Sistema Único de Habilitación.

Los procesos de auditoria serán obligatorios para las Entidades Departamentales, Distritales y Municipales de Salud, las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud y las EAPB.

La auditoria para el Mejoramiento de la Calidad de la Atención de Salud implica:

1. La realización de actividades de evaluación, seguimiento y mejoramiento de procesos definidos como prioritarios.

2. La comparación entre la calidad observada y la calidad esperada, la cual debe estar previamente definida mediante guías y normas técnicas, científicas y administrativas

3. La adopción por parte de las instituciones de medidas tendientes a corregir las desviaciones detectadas con respecto a los parámetros previamente establecidos y a mantener las condiciones de mejora realizadas.

PARÁGRAFO.- Para todos los efectos de este Decreto debe entenderse que la Auditoria para el Mejoramiento de la Calidad de la Atención de Salud incluye el concepto de Auditoria Médica a que se refiere el artículo 227 de la Ley 100 de 1993 y las normas que lo modifiquen o sustituyan.

Auditoría sin salvedades

Se emite una opinión sin salvedades o normal en el caso de que el auditor al obtener la evidencia suficiente y competente se satisfaga plenamente sobre la razonabilidad de los estados financieros, su elaboración conforme a Principios y Normas de Contabilidad Generalmente aceptadas aplicados sobre una base consistente con los años anteriores.  Esta satisfacción del auditor se presenta en el informe de una manera clara y afirmativa.

 

Al emitir una opinión sin salvedades, el auditor expresa en forma tácita que de haber existido cambios en principios contables o en el método de su aplicación, los efectos relativos de estos  han sido determinados y revelados adecuadamente en los estados financieros.

¿Qué es auditoría con salvedades?

Las salvedades son las excepciones particulares que el auditor realiza sobre una o más de las afirmaciones genéricas del dictamen estándar, normal o no calificadoSe emite una opinión con salvedades cuando el auditor concluye que no puede emitir una opinión limpia o no calificada, pero que el efecto de cualquier desacuerdo, incertidumbre o limitación al alcance, no es tan importante que requiera una opinión negativa o una abstención de opinión. Una opinión con salvedades debe expresarse como un «excepto por»  los efectos del asunto a que se refiere la salvedad.

 

Se dará una opinión con salvedad, cuando se expresa que «excepto por» el efecto del asunto al que, se refiere la salvedad, los estados financieros se presentan razonablemente de conformidad con los Principios de Contabilidad de General Aceptación.

¿Una auditoría es igual que una consultoría?

Aunque muchas veces consideramos que es lo mismo debido a que ambas actividades tienen bastante en común, Asesoría y Consultoría son tareas distintas con objetivos distintos, y cubren problemáticas distintas dentro de tu empresa

Es importante tener clara la diferencia entre las dos, y saber a cual acudir para solucionar qué problemas en tu empresa. Y para ayudarte a tenerlo claro, hemos escrito este post.

Cuando surge una necesidad en la empresa que necesite ayuda en su negocio, la primera duda suele ser:

¿Acudo a una asesoría o a una Consultoría?

En principio, la Asesoría es la más cercana a la empresa o al autónomo. Suministra información sobre la a actividad que desarrolla el cliente en relación a la legalidad y su cumplimiento, sea fiscal, contable, laboral y normalización local.

Pero ¿está preparada la Asesoría para analizar la situación financiera de la empresa, gestionar y planificar la tesoría, la gestión de las ventas, o de los recursos humanos? Todas estas capacidades quedan lejos de su alcance, y es aquí donde entra en juego la Consultoría.

En la consultoría se trabaja enfocándose en objetivos y en la consecución de resultados. Se procede a “hurgar” dentro del potencial de la empresa y dibujar nuevas oportunidades, y planificar e implementar los cambios necesarios en la organización necesarios para lograr alcanzar dichos objetivos.

Aunque la Asesoría también sirve para detectar problemas y errores que surgen en la actividad de la empresa, la Consultoría es quien se ofrece a resolver esas necesidades desde dentro de la empresa, ejecutando sus servicios y actividades previamente establecidos en un plan de actuación consensuado con el empresario. Tener un plan significa trabajar con un calendario de trabajo, de implementación, y de obtención de los resultados necesarios.

Para ello si es necesario, se puede llegar hasta a modificar la organización de la empresa, sus procesos, su gestión. Y sobre todo, la mayoría de proyectos de consultoría pasan por fortalecer y formar al equipo humano actual de la empresa en aras de estos resultados.

Por otro lado, también se confunde muchas veces las labores de Auditoría con las de Consultoría. Aunque la Auditoría también se enfoca en descubrir errores o problemas en la empresa, este descubrimiento siempre surge de la revisión de los procedimientos planteados y de lo obtenido en el pasado por la empresa.

La misión del auditor es verificar, recoger evidencias y certificar que se cumple con la legislación vigente, normativa o requisitos necesarios. Por esto resulta muy importante detectar las posibles amenazas para la viabilidad futura del negocio, que es de lo que se encarga la Consultoría.